El azafrán define varios clásicos mediterráneos: la paella española, la bullabesa y la rouille provenzales, el risotto milanés, los arancini sicilianos y el avgolemono griego (ocasionalmente). El patrón es el mismo: infusionar, añadir al final, con moderación.
Paella
El plato de azafrán más famoso. El azafrán infusionado se añade con el caldo, antes de incorporar el arroz. El resultado: un arroz amarillo pero sin un sabor abrumador.
Bullabesa y rouille
Estofado de marisco provenzal. Azafrán en el caldo, y de nuevo en la rouille — una mayonesa roja con ajo servida sobre pan tostado.
Risotto a la milanesa
Azafrán, mantequilla, parmesano, vino blanco, arborio. El arroz se cocina de forma clásica; la infusión de azafrán se añade en los últimos 5 minutos.
Arancini sicilianos
El azafrán define varios clásicos mediterráneos —paella, bullabesa, risotto, arancini y avgolemono— el patrón es el mismo: infusionar, añadir al final, con moderación.





