
Este es el pastel para hornear un domingo por la tarde y rebanar durante toda la semana: el aceite de oliva mantiene la miga tierna por días, el limón y el cardamomo le aportan frescura, y el azafrán infusionado en leche tibia le da a cada rebanada un interior profundamente dorado. No necesita glaseado, solo una pizca de azúcar glass y, idealmente, una hora tranquila con un café.
De un vistazo
Ingredientes
- 15 hebras de azafrán afgano Super Negin Raihan, infusionadas en 2 cdas de leche tibia
- 1 1/3 tazas de harina para todo uso
- 1 cdta de polvo de hornear
- 1/2 cdta de bicarbonato de sodio
- 1/2 cdta de sal
- 1/2 cdta de cardamomo molido
- 1 taza de azúcar
- 1 taza de aceite de oliva virgen extra
- 3 huevos grandes
- 1/2 taza de leche entera
- Ralladura de 1 limón
- 2 cdas de jugo de limón
- Azúcar glass (opcional)
Instrucciones
- Precalienta el horno a 175°C (350°F). Engrasa y forra un molde redondo de 9 pulgadas.
- Tamiza la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato, la sal y el cardamomo.
- En otro tazón, bate el azúcar, el aceite y los huevos hasta que la mezcla esté pálida. Incorpora la leche, la ralladura y el jugo de limón, y la infusión de azafrán (con las hebras).
- Integra los ingredientes secos en los húmedos hasta que estén apenas combinados.
- Vierte en el molde. Hornea de 35 a 40 minutos hasta que al insertar un palillo, este salga con unas pocas migas húmedas.
- Deja enfriar. Espolvorea con azúcar glass.
Nota del chef
Para esta receta, elige un aceite de oliva suave y untuoso en lugar de uno intensamente picante; el objetivo es que resalte el azafrán, no que compita con él. Ten en cuenta que la infusión se añade con todo y hebras: estas seguirán aromatizando la miga durante el horneado y dejarán finas vetas carmesí en cada rebanada dorada.
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