
El chocolate negro y el azafrán son una combinación clásica que sigue resultando discretamente extravagante: una profundidad agridulce en el fondo y una calidez floral y dorada en la superficie, con el cardamomo entrelazando ambos sabores. Este es un chocolate caliente para tardes de calma, preparado en una sola cacerola en unos diez minutos. Si el azafrán real es una novedad en su cocina, una taza tibia como esta es una de las formas más sencillas de descubrir a qué sabe realmente.
De un vistazo
Ingredientes
- 10 hebras de azafrán afgano Raihan Super Negin
- 2 tazas de leche entera
- 115 g (4 oz) de chocolate negro (70%), picado
- 2 cucharadas de azúcar
- 1/4 de cucharadita de cardamomo molido
- 1/4 de cucharadita de extracto de vainilla
- Una pizca de sal
- Nata montada (opcional)
Preparación
- Caliente la leche con el azafrán y el cardamomo a fuego lento durante 5 minutos. No deje que hierva.
- Incorpore el chocolate picado batiendo hasta que se derrita. Añada el azúcar, la vainilla y la sal.
- Caliente durante 1 minuto más. Vierta en tazas.
- Decore con nata montada.
Nota del chef
Los cinco minutos que las hebras pasan solas en la leche tibia son el secreto: el azafrán necesita esa ventaja antes de que llegue el chocolate, o su aroma quedará oculto bajo el cacao. Y resista la tentación de duplicar la dosis: con un chocolate al 70%, diez hebras se perciben como una nota floral sutil; si añade más, la bebida puede adquirir un regusto medicinal.
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