
Un buen caramelo es un ejercicio de paciencia: el azúcar se lleva hasta un tono ámbar intenso y luego se suaviza con nata y mantequilla calientes. Doce hebras de azafrán, infusionadas en la salsa terminada, añaden una sutil calidez floral bajo el cardamomo, y la sal en escamas evita que cada cucharada se convierta en simple dulzor. Guárdalo en un frasco en la nevera; te aseguro que se ganará su lugar sobre el helado, en el café o en unas torrijas.
Resumen
Ingredientes
- 12 hebras de azafrán afgano Raihan Super Negin
- 1 taza de azúcar
- 1/4 de taza de agua
- 1/2 taza de nata líquida para montar, caliente
- 4 cdas. de mantequilla
- 1/2 cdta. de cardamomo molido
- 1/2 cdta. de sal marina en escamas
- 1/2 cdta. de vainilla
Instrucciones
- Combina el azúcar y el agua en un cazo de fondo grueso. Cocina a fuego medio, moviendo el cazo (sin remover con cuchara), hasta obtener un color ámbar intenso, unos 8–10 min.
- Retira del fuego. Añade la nata caliente con cuidado (borboteará).
- Incorpora la mantequilla, el cardamomo, la vainilla y las hebras de azafrán batiendo bien. Deja infusionar fuera del fuego durante 5 min.
- Añade la sal marina. Deja enfriar. Guarda en un frasco en la nevera hasta 3 semanas.
Nota del chef
Añade las hebras enteras y fuera del fuego; un hervor fuerte apaga el aroma del azafrán, pero el calor residual del caramelo recién hecho es ideal para extraerlo. La salsa ganará profundidad tanto en color como en sabor tras una noche en la nevera, por lo que merece la pena prepararla un día antes de recibir invitados.
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