
El azafrán tiene un largo papel tradicional en el cuidado de la piel en el sur de Asia y Oriente Medio; por lo general, se mezcla con leche, yogur o miel para hacer una mascarilla facial. No existen pruebas clínicas sólidas de que haga lo que el folclore afirma (aclarar, suavizar). Eso sí, huele de maravilla. Haz una prueba de parche antes de aplicarlo en el rostro.
Recetas tradicionales
- Azafrán + leche + un poco de miel: aplicado como mascarilla durante 10 minutos.
- Azafrán + pasta de sándalo: común en las tradiciones nupciales de la India.
- Azafrán + tónico de agua de rosas: unas cuantas hebras maceradas en agua de rosas durante 24 horas.
Nota del editor
Para preparaciones como estas, utiliza hebras enteras en lugar de polvo, ya que el polvo es donde se oculta la mayor parte de las adulteraciones, y una vez molido ya no puedes evaluar el color, el aroma ni la calidad de la hebra antes de aplicarlo sobre la piel. Las hebras auténticas de Grado I sueltan su color lentamente durante 10-15 minutos; si un remojo se torna naranja intenso al contacto, considéralo una señal de alarma en lugar de una buena señal.
Haz primero una prueba de parche
Aplica una pequeña cantidad en la cara interna del antebrazo. Espera 24 horas. Si aparece enrojecimiento o picazón, no lo uses en el rostro.
No es un sustituto del protector solar, el retinol ni del dermatólogo
El azafrán es un ingrediente sensorial, no un activo dermatológico de grado médico.
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